Los
frenos V-Brake son la evolución lógica de los frenos
de cantilever, tienen un magnifico agarre que, combinado con las
nuevas generaciones de aros, rayos y llantas, han logrado salir
adelante pese a que en la actualidad los frenos de disco están
siendo ya utilizados por casi todos los fabricantes de bicicletas.
Salvo
en los recorridos o situaciones muy exigentes como en las competencias
de downhill, los frenos V-Brake han demostrado tener una gran eficiencia.
Al igual que los cantilever, los brazos se montan en unos pernos
sujetos a la horquilla delantera y las vainas superiores de la parte
trasera del cuadro, pero a diferencia de aquellos, el cable va directo
al brazo de freno en lugar de ir a un soporte como ocurre con los
cantilever. Esto
permite que la presión de las zapatas se ejerza perpendicular
al aro
aumentando enormemente
su
eficacia y simplificando el ajuste de todo el sistema, hay otros
dos aspectos que hacen de los frenos
en “V” un sistema extraordinario: las zapatas de freno
están situadas en el lugar mas rígido posible (por
lo tanto toda la fuerza llega a la superficie de contacto en el
rin) y los brazos del freno son bastante largos (se aumenta la
fuerza de palanca ejercida sobre la llanta).
En
definitiva, el sistema de frenos V-Brake es un sistema barato,
robusto, fiable, muy potente, fácil de ajustar y también
de mantener, que ofrece todavía un mejor resultado con aros
y rayos de buena calidad. Debido a que las diferencias en los costos
para los fabricantes (en relación con los cantilever) no
parecieron ser demasiado significativas, se comenzaron a montar
en todas las bicicletas nuevas, (en la actualidad incluso en las
de gama baja) al poco de comprobarse su eficacia y enorme poder
de frenada en competición.
El
sistema, con algunas pequeñas variaciones constructivas,
esta estandarizado para la mayoría de las marcas y modelos:
zapatas de un milímetro al borde superior de la llanta y a
un milímetro del borde lateral de la llanta, totalmente paralelas
a este.