Calambres: el martirio ciclista

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Vas pedaleando, poniendo todo tu esfuerzo para lograr tu meta y a punto de lograrlo… te da un calambre que te impide seguir. ¿Cuántas veces no hemos pasado por esa horrible, frustrante y dolorosa experiencia? Por eso, vamos a conocer qué son y cómo evitamos los calambres cuando pedaleamos.

 

Un calambre es una contractura muscular involuntaria y dolorosa que dura de unos segundos hasta unos minutos y que ocurren generalmente después del ejercicio, al realizar un sobre-esfuerzo muscular o por la noche.

Pueden ser generados por distintos motivos:

 

1) Exceso de uso de un músculo: al sobre esforzar un músculo por pedalear a un ritmo más elevado de lo que nuestra condición física nos permite, ya sea por distancia o al usar cadencias fuertes.

 

2) Distensión muscular: al utilizar una talla inadecuada de bicicleta, una altura inadecuada de sillín o una posición inadecuada de las bielas y pedales.

 

3) Deshidratación: debido a que perdemos líquidos y minerales (sodio, potasio y calcio principalmente) con la sudoración y el ejercicio y algunos ciclistas no los reponen correctamente con la dieta. Este tipo de calambre es más común en climas calurosos y en rodadas de larga duración. Recuerda que la SED es el dato más importante de que te encuentras deshidratado. Si sudas mucho, hidrátate a tiempo para evitar descompensarte.

 

4) Dieta inadecuada: hay que recordar que los carbohidratos son buenos para proporcionarnos fuentes de energía, sin embargo, no debemos olvidarnos de consumir abundantes frutas y verduras porque son las que nos proporcionan vitaminas y minerales para evitar los calambres, en especial el POTASIO.

 

5) Uso de cremas calentadoras en climas calientes y en ejercicio activo de larga duración porque aumentan la sudoración y por lo tanto, la deshidratación.

 

6) Falta de descanso apropiado y tensiones psicológicas: Sencillo, aumentan la tensión en tus músculos facilitando una contractura muscular.

 

7) Uso de medicamentos: Diuréticos porque nos aumentan la eliminación de agua y minerales (en especial potasio). Antibióticos porque interfieren en la adecuada absorción de los minerales. Y en especial cualquier bebida que contenga CAFEÍNA porque tiene un fuerte efecto diurético.

 

8) Falta de calentamiento y estiramiento en pruebas cortas y explosivas. Los músculos en frío tienden a contracturarse ante un sobre esfuerzo inmediato. Las prendas compresivasque son de tallas más pequeñas que la tuya también generan contracturas musculares y falta de circulación a los músculos.

 

9) Mal funcionamiento de algunos nervios o llegada insuficiente de sangre a los músculos. Si ya hiciste todo lo anterior correctamente y aún así tienes calambres recurrentes te sugerimos acudas a consulta médica para descartar alguna lesión.

 

 

¿Cómo los quitamos?

 

Reposo: no intentes continuar con el esfuerzo físico, mucho menos a la misma intensidad porque complicarás la recuperación de tu músculo.

 

Estiramiento: el estirar el músculo contracturado ayuda a que sus fibras se elongen y disminuyan su nivel de contracción.

 

Masaje suave: para ayudar a disminuir la contractura

 

Medicamento: Podemos tomar algún antiinflamatorio o relajante muscular para ayudar a nuestra recuperación muscular.

 

 

Articulo tomado de: http://www.pedaliers.com/calambres-el-martirio-ciclista/

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